BASARSE EN LA EVIDENCIA

Antonieta - basarse en la evidencia

Hace bastante tiempo que en las redes sociales como Facebook o Twitter (por citar algunos ejemplos), es muy común leer mensajes en los que las personas que habitan en un mismo país, manifiestan su desagrado con respecto a quienes están de acuerdo con la actual gestión de su gobierno porque ellos no lo están. Y también a quienes están en desacuerdo con dicha gestión hacer lo mismo con quienes no concuerdan con su ideología. El alto nivel de agresividad es claramente visible. En postura de observadora he concluido que ni  siquiera se presta atención a los argumentos que el otro expone. Esto también es perceptible en cualquier espacio físico, lo que demuestra que trasciende a la manifestación a veces anónima ( redes sociales) para desarrollarla en situaciones cara a cara. A este fenómeno sociopolítico se lo comenzó a llamar en Argentina hace aproximadamente seis años: La grieta.

Esto me llevó a prestar atención a las palabras del Neurocientífico argentino Facundo Manes, quien en un programa de televisión de su país , el pasado 5 de agosto de este año explicó  cómo se genera “la grieta” en nuestra mente. Su explicación surgió a demanda de la conductora del programa. Al otro lado del Río de la Plata los uruguayos nos encontramos viviendo una situación casi idéntica. Por ello a continuación expongo las palabras del Doctor en ciencias de la Universidad de Cambridge, Neurólogo, presidente de la Fundación INECO, rector de la Universidad Favaloro y más:

«Cada uno va construyendo desde que nace esquemas mentales. Uno va tomando por la vida lo que coincide con lo que pensamos y, desechando lo que no coincide porque cuando algo no coincide con lo que pensamos, se produce una disonancia cognitiva y nos da discomfort. Por ejemplo: el caso que pasó en la ciencia hace unos años con el científico que afirmó en un artículo publicado en la revista The Lancet (revista médica), que las vacunas producían autismo. Esto generó pánico a nivel mundial por parte de padres y de médicos, porque las personas no querían vacunar a sus hijos. Luego, el mundo científico se dio cuenta de que ese trabajo científico fue un fraude, echaron al científico del instituto y sacaron el trabajo científico de la revista. Hay una montaña de evidencias que demuestran que las vacunas no producen autismo, sin embargo, la persona que está convencida de que las vacunas producen autismo no cambia de opinión por la evidencia.                                      Cuando la evidencia no coincide con lo que previamente pensamos produce discomfort. Todos nos movemos con estas creencias, y más allá de la investigación, los argentinos hoy estamos con “la grieta”. De un lado de esa grieta la gente no busca verdad del otro lado, y los del lado opuesto tampoco. Nadie se basa en la evidencia, todos nos manejamos con los esquemas personales.»      

Para profundizar sobre el tema y darle un abordaje desde la psicología,  me dirigí a la Lic. en Psicología Valeria Gamarra (argentina como el Dr. Manes), a quien le di a conocer la necesidad de escribir este artículo. La Licenciada gentilmente respondió:

Desmenuzando la reflexión de Manes sobre la dificultad de sondear la grieta que nos separa, desde la psicología me gustaría reflexionar sobre algunas variables que alimentan ese abismo.  Un estudio realizado por Ellen Langer (1989) nos puede ayudar a pensarlo. En ese estudio les presentó a los participantes una lista de cualidades indeseables como por ejemplo rigidez, ingenuidad y negatividad. Les pregunto si tenían alguna de estas cualidades y si habían intentado lograr cambiarlas. A continuación les mostró otra lista de cualidades para que analizaran su relevancia como la consistencia, la confianza y la seriedad. Estas últimas cualidades que son positivas, están relacionadas con aspectos de las cualidades consideradas negativas. Así, la consistencia puede ser percibida como la versión positiva de la rigidez, la confianza como el  lado bueno de la ingenuidad y la negatividad asociada a la seriedad. Los participantes no lo sabían cuando puntuaron. Langer descubrió que los que valoraban una determinada cualidad positiva tenían dificultades para cambiar su contrapartida negativa. Así, por ejemplo, a los que le valoraban la consistencia les costaba cambiar la rigidez, porque inconscientemente temían volverse menos consistentes ( citado en Ben Shahar, 2009). De esta manera podemos entender que quienes se aferran a la rigidez y no permiten analizar evidencias, probablemente teman perder consistencia o ser tildados de “veletas” en sus opiniones. 

Si deseamos superar la rigidez deberemos esforzarnos en subdividirla en sus distintos subaspectos para poder definir cuáles de ellos queremos conservar y cuáles estamos decididos a transformar. Qué precio tenemos que pagar por aferrarnos a estas cualidades, qué aspectos puedo retener y cuáles decido cambiar.                                                                                                                              

Todo fanatismo esconde esta necesidad de consistencia que en realidad muchas veces es falsa, porque se sostiene la creencia aún cuando todas las evidencias demuestren lo contrario.

Si puedo escindir entre el aspecto positivo ( la consistencia, la fuerza de carácter o la pasión en la defensa de mis ideas) y los aspectos negativos, ( la rigidez y la agresividad), puedo decidir mejor si realmente quiero cambiarlos manteniendo los aspectos positivos. La idea es pasar de un enfoque del todo o nada a un enfoque más realista y matizado.  

Aferrarse a creencias tiene aristas neurobiológicas, psicológicas, sociológicas y filosóficas.

Mi reflexión es una invitación al cambio, más allá de comprender las causas, pasar de la autopista de la información a la de la transformación. Las grietas existen y está en cada uno de nosotros la capacidad de repensarse de manera auténtica hacia la mejor versión de uno mismo. Preguntarse: ¿Qué tan abierto estoy a la experiencia? ¿Me permito permanecer y explorar situaciones aún cuando estas me generen incomodidad o ansiedad? ¿Qué tal si me acerco al modelo mental del otro con curiosidad?  Los otros importan, yo importo.

Lic. en Psicología Valeria Gamarra / Especialista en Crecimiento Postraumático/ Certificada en Psicología Positiva / Posgrado en Mindfulness

Bibliografía:

* Ben-Shahar T. (2011). La búsqueda de la felicidad. Por qué no serás feliz hasta que dejes de perseguir la perfección.  Alienta: Barcelona

* Langer, E (1989). Mindfulness: La conciencia plena. Paidos: Barcelona

* Martínez, D., Ivanovic-zubic, F. & Unanue, W. La felicidad: experiencias y evidencias para cambiar nuestro mundo. Ediciones de la Sociedad de Neurología, Psiquiatría y Neurocirugía: Santiago de Chile.

Concluyo afirmando que todos podemos algún día, si lo deseamos, pasar a formar parte del partido político que hoy criticamos.Cito palabras de José Saramago:

«La victoria jamás es definitiva».

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s