Cannabis y Salud

“LAS FLORES DE MI JARDÍN HAN DE SER MIS ENFERMERAS”. Violeta Parra.
De esta manera conocemos el mecanismo por el que el THC actúa en nuestro organismo conectándose a los *receptores CB1 y CB2 ubicados en la capa exterior de nuestras células. Los cannabinoides actúan como mensajeros químicos. El científico Mechoulam y su equipo se cuestionaban el por qué de un receptor específico en nuestro organismo para este tipo de molécula. Finalmente, en los años 90 descubren un cannabinoide que nuestro organismo segrega en forma natural; lo llaman Anandamida. Posteriormente se descubre otra molécula similar, la 2AG. Al día de hoy se sabe que la Anandamida forma parte de un sistema más amplio de comunicación intercelular en nuestro cuerpo. A este sistema, hasta entonces desconocido, se lo conoce como el sistema *endocannabinoide que está íntimamente relacionado con los procesos autorregulatorios de nuestro organismo como: el control de temperatura, el PH, o nuestro nivel de azúcar en sangre. Además interviene de manera vital en numerosos procesos de nuestro cuerpo: la coordinación motora, neuroprotección, control del dolor, y el apetito entre otros. El sistema endocannabinoide ayuda a mantener el equilibrio entre las distintas funciones biológicas, proceso que se lo conoce como: homeostasis. El *THC y el *CBD son dos de los más de cien cannabinoides que la planta produce. El descubrimiento de los cannabinoides ha abierto un nuevo campo en la investigación de los procesos que regulan nuestro cuerpo. Se sabe que algunos cannabinoides tienen aplicaciones terapéuticas que los hacen de gran utilidad en el tratamiento del dolor, que administrado en dosis adecuadas ayudan a controlar la epilepsia, o que estimulan el apetito para pacientes en tratamiento por cáncer o VIH. El cannabis ha acompañado al ser humano por milenios y esconde grandes propiedades más allá de su uso recreativo. Su papel clave para la comprensión del sistema endocannabinoide y su especial relación con la química de nuestro cuerpo lo hacen único. *Cannabinoide: Esta palabra hace referencia a todas aquellas sustancias químicas, independientemente de su origen o estructura, que se enlazan con los receptores cannabionoides del cuerpo y del cerebro (endocannabinoides), y que tienen efectos similares a los producidos por la planta Cannabis Sativa SSP. *Endocannabinoide: este término se refiere a los cannabinoides endógenos, es decir, producidos naturalmente por los mamíferos. *CB1 y *CB2: Ambas siglas hacen referencia a los dos principales receptores identificados al día de hoy que forman parte del sistema endocannabinoide. Los receptores CB1 están principalmente ubicados en el sistema nervioso central y son los responsables de mediar procesos neuronales y de los efectos psicoactivos de ciertas sustancias. Por su parte los receptores CB2 están situados principalmente en el sistema inmunológico, al cual ayudan a regular. En contacto con los cannabinoides activan la producción de una serie de cambio dentro de las células, que le permiten al sistema endocannabinoide regular el buen funcionamiento de los procesos fisiológicos del cuerpo. imagen1foto de cerebro foto de cuerpo y receptores cb1 cb2 *THC: delta-9-Tetrahidrocannabinol conocido por su sigla, es el componente psicoactivo de la planta de cannabis más importante y abundante en las variedades clasificadas precisamente como psicoactivas. Las no psicoactivas conocidas como cáñamo, por normativa internacional deben tener menos de 1% de THC. Los cannabinoides con efecto psicoactivo son el THC, el cannabinol y el delta-8-THC, siendo el THC el más potente y abundante. La psicoactividad es el efecto buscado para el uso adulto o recreativo. Es el cannabinoide que genera las mayores polémicas en torno a la legalización del Cannabis por algunos de sus efectos tales como la alteración de la memoria y la percepción. Sin embargo, esto no es obstáculo para que se deban reconocer efectos terapéuticos muy importantes, dado que las mencionadas alteraciones dependen de las dosificaciones. *CBD: Es el tipo de cannabinoide no psicoactivo, comparable con el CBG y el THCV. Es psicotrópico, es decir que tiene afinidad por el Sistema Nervioso Central donde ejerce su acción. El CBD antagoniza los efectos psicotomiméticos del THC. Si solo la cuarta parte de lo que los investigadores afirman sobre este cannabinoide es cierto, este descubrimiento puede tener un impacto tan grande en la medicina moderna como el descubrimiento de los antibióticos. Con respecto a la planta de marihuana cabe destacar que existen tres variedades: Cannabis Sativa, Cannabis Indica y Cannabis Ruderalis, que entre sí no tienen diferentes características en cuanto a la composición de las sustancias que las alteran. Esto significa que son variedades de una misma planta. Sativa: Esta subespecie es originaria de América, Asia y África. Se caracteriza por ser una subespecie de gran altura y poco follaje, con hojas alargadas y un período de floración más extenso que el de otras variedades. Su potencial medicinal genera los siguientes efectos: vigoriza, alivia el dolor, reduce las náuseas y estimula el apetito. Indica: Esta subespecie proviene principalmente del sur de Asia y del subcontinente índico, de ahí su nombre. A diferencia de la variedad Cannabis Sativa, estas son plantas compactas y con mucho follaje, no alcanzan gran altura durante su crecimiento y poseen un período de floración corto; de seis a nueve semanas. Su potencial terapéutico genera los siguientes efectos: alivia el dolor y el malestar, reduce la ansiedad y el estrés, induce el sueño, ayuda a mitigar espasmos y convulsiones, reduce la inflamación y es un potente estimulante del apetito. Ruderalis ha sido más utilizada con fines industriales, mientras que las otras dos han sido utilizadas con otras finalidades. Esta subespecie originaria de Europa y Asia, se caracteriza por ser un espécimen pequeño y con un período de floración corto, ya que a diferencia de las variedades índica y sativa, su período de floración no depende de los ciclos de luz o fotoperíodos. Es por ello que la subespecie Ruederalis ha sido utilizada para modificar la genética de las otras subespecies nombradas, produciendo así plantas híbridas conocidas como auto florecientes o “automáticas”, es decir, que tienen un ciclo de vida corto, de aproximadamente 10 semanas. Cabe destacar que existe una subespecie llamada Híbridas (variedades de Cannabis con un componente genético diferente a su original). La larga historia de domesticación del cultivo de esta especie vegetal ha llevado a la cruza de diferentes variedades o cepas. De esta forma se ha logrado mezclar características distintas en las nuevas plantas híbridas, con variados porcentajes de cannabinoides como el THC o el CBD y diversas presencias de terpenos (moléculas aromáticas producidas por la planta). En la actualidad existe una gran variedad de cepas híbridas con múltiples combinaciones de características. Por lo general, las plantas de cannabis híbridas son buenas productoras de flores con altos porcentajes de cannabinoides y terpenos, lo que permite seleccionar cepas que se adecúan de mejor manera a las necesidades terapéuticas de la patología a tratar. LA VISIÓN PARCIAL Y LA VISIÓN GENERAL Parábola: Un ciego tocando cada parte de un elefante lo lleva a pensar que cada parte del animal representa a todo elelefante. Esta parábola sirve para demostrar qué sucede con algo que no es visto en su complejidad; surge una visión parcial del fenómeno. Lo que ocurre es que se trata de un fenómeno más complejo. Para poder comprenderlo debemos utilizar criterios científicos y racionales; entender en su globalidad que el Cannabis tanto puede ser una sustancia adictiva como un medicamento. Que no es ni un veneno ni una panacea. Debemos usar criterios racionales que nos acerquen a la verdadera utilidad por ello es importante discriminar los diferentes usos que tiene este vegetal. Tenemos los usos industriales que hace muchos siglos se le dio, como por ejemplo el uso textil en la fabricación del hilo de cáñamo, cuerdas, las velas de las carabelas de Colón, etc. El uso en rituales en regiones como el Tíbet, Jamaica, o la India donde se utilizó para rituales religiosos. Los más relevante aquí es discriminar el uso recreativo del uso medicinal. El uso recreativo es el uso adulto de una sustancia con finalidad puramente recreativa y con conocimiento de sus riesgos. Más allá encontramos el uso problemático que todos los psiquiatras conocen discriminado del uso recreativo pero en contacto con él. Por otro lado se puede hablar del uso medicinal y de la automedicación. En la automedicación entran en juego los criterios que la propia persona puede tener, que podrán ser menos o más ajustados a la realidad buscando un propósito medicamentoso. Lo cual genera algunos riesgos y también algunos beneficios. Hay posiciones divergentes con respecto a la automedicación. Lo que es importante es que no se desconozca la existencia de este fenómeno cada vez más frecuente. Y tener bien claras las diferencias entre la automedicación y el uso médico racional. Las diferencias se expresan con claridad en situaciones concretas. La farmacología clínica tiene que ver con el estudio de los medicamentos y de cómo se puede mejorar el uso de estos. Hacer un uso racional y responsable de los medicamentos. La mayor parte de la farmacología clínica hoy día viene de la industria farmacéutica, son los medicamentos que aprobados por las agencias (FDA o EMA), ceden a la sociedad sus distintos medicamentos de los cuales se debe hacer un uso racional y responsable basado en la evidencia. Es muy relevante reconocer que hace relativamente poco tiempo que se comprendió que tenemos un sistema endocannabinoide. Por lo tanto cuando surgen las discrepancias sobre los cannabinoides  es muy visible el tabú y el reparo que se pone al momento de hablar sobre esto. Estar en contra del sistema endocannabinoide es como estar en contra del sistema dopaminergico (dopamina). Nuestro cerebro, y prácticamente todo el organismo fabrican, contienen, utilizan, sintetizan las moléculas llamadas endocannabinoides. Aunque son estructuralmente diferentes a aquellos que se producen en las plantas, forma parte de un gran sistema de modulación que contiene los mismos órganos blancos de la marihuana recreativa o medicinal. En los medicamentos se estudian sus riesgos, sus beneficios, y su calidad. Es muy importante destacar que el efecto de los medicamentos se construye también socialmente, como se ha construido tanta marihuana recreativa, toxicológica y adictiva, esa construcción social ha formado el concepto que muchos tienen sobre ella. En este momento es muy importante reflexionar y discutir, porque es un momento de mucha crisis del movimiento del medicamento basado en la evidencia. El conflicto de intereses juega un rol fundamental a la hora de discutir el tema respecto al uso de medicamentos en general; los psicofármacos en particular. Es necesario hacer acto de sinceridad, cuestionarnos si realmente se está usando la mejor evidencia y no alguna evidencia disponible en el uso de estos fármacos, por ejemplo. El uso de la marihuana viene sobre todo de la sociedad civil, y algunos médicos están “mirando hacia otro lado”. Lo primero que ha surgido ha sido que cuando se mencionan los temas vinculados al cannabis es el conocimiento de que no está separado del uso recreativo y que por ello tenga tanta aceptación. Es sabido que el perfil terapéutico de los medicamentos tiene que ver con el perfil farmacológico de la interacción, los receptores específicos y con el efecto placebo. A sabiendas de que la marihuana no es un  placebo, cabe afirmar que todo medicamento lo tiene, y la marihuana en aproximadamente un 30%. Es más, probablemente un porcentaje muy alto de los medicamentos que hoy se usan,todavía no tienen demostrado que sean diferentes al placebo. Cada informe que a veces surge con respecto a la marihuana medicinal es “el golpe”. El gran problema visible es que el sistema cannabinoide es bastante diferente a aquellos sistemas endógenos que la medicina conoce desde siempre, tipo dopamina o serotonina, en donde hay vías específicas, núcleos específicos por el sistema de captación, entre otras cosas. Es otro sistema. Es incomparable a los ya conocidos. No se trata de neuroreceptores y neurotransmisores en el sentido tradicional. Son lípidos que provocan modificaciones a nivel de la membrana. “Personalmente creo que el conocimiento del sistema endocannabinoide y su vinculación con el resto de los sistemas conocidos aporta nuevos elementos para comprender la compleja trama que sustenta la salud y la enfermedad. Esto trasciende largamente las discusiones acerca de la marihuana y tiene que ver con el conocimiento humano y el avance de la medicina”. Reflexión del Médico psiquiatra Dr. Daniel Escanellas EFECTOS MEDICINALES Y/O TERAPÉUTICOS Los efectos medicinales y/o farmacológicos del cannabis que se encuentran comprobados son variables. Estos dependen del contenido y tipos de cannabinoides que produce la cepa o subespecie particular de la planta, así como de la combinación de sus otros componentes, los formatos utilizados para la elaboración de los preparados terapéuticos, además de sus vías de administración y dosificación. Debido a que cada planta es distinta de otra, generando de esta manera una combinación única de compuestos, los efectos de cada subespecie difieren entre sí. A pesar de ello, de forma general, el uso medicinal del cannabis puede generar los siguientes efectos: 1- Sensación de euforia, relajación y sedación. 2- Efecto analgésico y antiinflamatorio. 3- Estimulación del apetito. 4- Reducción de náuseas y vómitos. 5- Efectos favorables sobre el tono muscular y la coordinación motora. 6- Disminución de la presión intraocular. 7- Acciones sobre el aparato respiratorio tales como dilatación de los bronquios. 8- Efectos cardiovasculares como hipotensión. 9- Efectos neumendocrinos como disminución de la liberación de distintas hormonas sexuales e incremento en la liberación de hormonas relacionadas con las respuestas al estrés. 10- Efectos inmunomoduladores: en dosis bajas estimula la respuesta del sistema inmunológico. En dosis altas las disminuye. 11- Efecto Antiproliferativo, es decir, impide el incremento de algunos tumores. ENFERMEDADES SUSCEPTIBLES DE SER TRATADAS CON CANNABIS: Adicciones/ Alzheimer/ Anorexia/ Ansiedad y Depresión/ Artritis y Artrosis/ Asma/ Cáncer/ Diabetes/ Dismenorrea/ Dolor/ Estrés postraumático/ Epilepsia/ Esclerosis múltiple/ Ela y lesión de la médula espinal/ Espasticidad/ Fibromialgia/ Glaucoma/ Enfermedades gastrointestinales (Crohn, colitis ulcerosa, colon irritable)/ Hipertensión/ Enfermedad de Huntington/ Inflamación/ Insomnio/ Lupus/ Migraña/ Náuseas y vómitos/ Osteoporosis/ Parkinson/ Prurito/ Psoriasis/ Síndrome de piernas inquietas/ TDAH, hiperactividad, TGD/ Tumores del Sistema Nervioso Central/ Síndrome de Tourette/ VIH- SIDA.

De esta manera conocemos el mecanismo por el que el THC actúa en nuestro organismo conectándose a los *receptores CB1 y CB2 ubicados en la capa exterior de nuestras células. Los cannabinoides actúan como mensajeros químicos. El científico Mechoulam y su equipo se cuestionaban el por qué de un receptor específico en nuestro organismo para este tipo de molécula. Finalmente, en los años 90 descubren un cannabinoide que nuestro organismo segrega en forma natural; lo llaman Anandamida. Posteriormente se descubre otra molécula similar, la 2AG. Al día de hoy se sabe que la Anandamida forma parte de un sistema más amplio de comunicación intercelular en nuestro cuerpo. A este sistema, hasta entonces desconocido, se lo conoce como el sistema *endocannabinoide que está íntimamente relacionado con los procesos autorregulatorios de nuestro organismo como: el control de temperatura, el PH, o nuestro nivel de azúcar en sangre. Además interviene de manera vital en numerosos procesos de nuestro cuerpo: la coordinación motora, neuroprotección, control del dolor, y el apetito entre otros.

El sistema endocannabinoide ayuda a mantener el equilibrio entre las distintas funciones biológicas, proceso que se lo conoce como: homeostasis. El *THC y el *CBD son dos de los más de cien cannabinoides que la planta produce. El descubrimiento de los cannabinoides ha abierto un nuevo campo en la investigación de los procesos que regulan nuestro cuerpo. Se sabe que algunos cannabinoides tienen aplicaciones terapéuticas que los hacen de gran utilidad en el tratamiento del dolor, que administrado en dosis adecuadas ayudan a controlar la epilepsia, o que estimulan el apetito para pacientes en tratamiento por cáncer o VIH.

El cannabis ha acompañado al ser humano por milenios y esconde grandes propiedades más allá de su uso recreativo. Su papel clave para la comprensión del sistema endocannabinoide y su especial relación con la química de nuestro cuerpo lo hacen único.

*Cannabinoide: Esta palabra hace referencia a todas aquellas sustancias químicas, independientemente de su origen o estructura, que se enlazan con los receptores cannabionoides del cuerpo y del cerebro (endocannabinoides), y que tienen efectos similares a los producidos por la planta Cannabis Sativa SSP.

*Endocannabinoide: este término se refiere a los cannabinoides endógenos, es decir, producidos naturalmente por los mamíferos.

*CB1 y *CB2: Ambas siglas hacen referencia a los dos principales receptores identificados al día de hoy que forman parte del sistema endocannabinoide. Los receptores CB1 están principalmente ubicados en el sistema nervioso central y son los responsables de mediar procesos neuronales y de los efectos psicoactivos de ciertas sustancias. Por su parte los receptores CB2 están situados principalmente en el sistema inmunológico, al cual ayudan a regular. En contacto con los cannabinoides activan la producción de una serie de cambio dentro de las células, que le permiten al sistema endocannabinoide regular el buen funcionamiento de los procesos fisiológicos del cuerpo.

foto de cuerpo y receptores cb1 cb2

*THC: delta-9-Tetrahidrocannabinol conocido por su sigla, es el componente psicoactivo de la planta de cannabis más importante y abundante en las variedades clasificadas precisamente como psicoactivas. Las no psicoactivas conocidas como cáñamo, por normativa internacional deben tener menos de 1% de THC. Los cannabinoides con efecto psicoactivo son el THC, el cannabinol y el delta-8-THC, siendo el THC el más potente y abundante. La psicoactividad es el efecto buscado para el uso adulto o recreativo. Es el cannabinoide que genera las mayores polémicas en torno a la legalización del Cannabis por algunos de sus efectos tales como la alteración de la memoria y la percepción. Sin embargo, esto no es obstáculo para que se deban reconocer efectos terapéuticos muy importantes, dado que las mencionadas alteraciones dependen de las dosificaciones.

*CBD: Es el tipo de cannabinoide no psicoactivo, comparable con el CBG y el THCV. Es psicotrópico, es decir que tiene afinidad por el Sistema Nervioso Central donde ejerce su acción. El CBD antagoniza los efectos psicotomiméticos del THC. Si solo la cuarta parte de lo que los investigadores afirman sobre este cannabinoide es cierto, este descubrimiento puede tener un impacto tan grande en la medicina moderna como el descubrimiento de los antibióticos.

Con respecto a la planta de marihuana cabe destacar que existen tres variedades: Cannabis Sativa, Cannabis Indica y Cannabis Ruderalis, que entre sí no tienen diferentes características en cuanto a la composición de las sustancias que las alteran. Esto significa que son variedades de una misma planta.

Sativa: Esta subespecie es originaria de América, Asia y África. Se caracteriza por ser una subespecie de gran altura y poco follaje, con hojas alargadas y un período de floración más extenso que el de otras variedades. Su potencial medicinal genera los siguientes efectos: vigoriza, alivia el dolor, reduce las náuseas y estimula el apetito.

Indica: Esta subespecie proviene principalmente del sur de Asia y del subcontinente índico, de ahí su nombre. A diferencia de la variedad Cannabis Sativa, estas son plantas compactas y con mucho follaje, no alcanzan gran altura durante su crecimiento y poseen un período de floración corto; de seis a nueve semanas. Su potencial terapéutico genera los siguientes efectos: alivia el dolor y el malestar, reduce la ansiedad y el estrés, induce el sueño, ayuda a mitigar espasmos y convulsiones, reduce la inflamación y es un potente estimulante del apetito.

Ruderalis ha sido más utilizada con fines industriales, mientras que las otras dos han sido utilizadas con otras finalidades. Esta subespecie originaria de Europa y Asia, se caracteriza por ser un espécimen pequeño y con un período de floración corto, ya que a diferencia de las variedades índica y sativa, su período de floración no depende de los ciclos de luz o fotoperíodos. Es por ello que la subespecie Ruederalis ha sido utilizada para modificar la genética de las otras subespecies nombradas, produciendo así plantas híbridas conocidas como auto florecientes o “automáticas”, es decir, que tienen un ciclo de vida corto, de aproximadamente 10 semanas.

Cabe destacar que existe una subespecie llamada Híbridas (variedades de Cannabis con un componente genético diferente a su original). La larga historia de domesticación del cultivo de esta especie vegetal ha llevado a la cruza de diferentes variedades o cepas. De esta forma se ha logrado mezclar características distintas en las nuevas plantas híbridas, con variados porcentajes de cannabinoides como el THC o el CBD y diversas presencias de terpenos (moléculas aromáticas producidas por la planta). En la actualidad existe una gran variedad de cepas híbridas con múltiples combinaciones de características. Por lo general, las plantas de cannabis híbridas son buenas productoras de flores con altos porcentajes de cannabinoides y terpenos, lo que permite seleccionar cepas que se adecúan de mejor manera a las necesidades terapéuticas de la patología a tratar.

LA VISIÓN PARCIAL Y LA VISIÓN GENERAL

Parábola: Un ciego tocando cada parte de un elefante lo lleva a pensar que cada parte del animal representa a todo elelefante.

Esta parábola sirve para demostrar qué sucede con algo que no es visto en su complejidad; surge una visión parcial del fenómeno. Lo que ocurre es que se trata de un fenómeno más complejo. Para poder comprenderlo debemos utilizar criterios científicos y racionales; entender en su globalidad que el Cannabis tanto puede ser una sustancia adictiva como un medicamento. Que no es ni un veneno ni una panacea. Debemos usar criterios racionales que nos acerquen a la verdadera utilidad por ello es importante discriminar los diferentes usos que tiene este vegetal. Tenemos los usos industriales que hace muchos siglos se le dio, como por ejemplo el uso textil en la fabricación del hilo de cáñamo, cuerdas, las velas de las carabelas de Colón, etc. El uso en rituales en regiones como el Tíbet, Jamaica, o la India donde se utilizó para rituales religiosos.

Los más relevante aquí es discriminar el uso recreativo del uso medicinal. El uso recreativo es el uso adulto de una sustancia con finalidad puramente recreativa y con conocimiento de sus riesgos. Más allá encontramos el uso problemático que todos los psiquiatras conocen discriminado del uso recreativo pero en contacto con él. Por otro lado se puede hablar del uso medicinal y de la automedicación. En la automedicación entran en juego los criterios que la propia persona puede tener, que podrán ser menos o más ajustados a la realidad buscando un propósito medicamentoso. Lo cual genera algunos riesgos y también algunos beneficios. Hay posiciones divergentes con respecto a la automedicación. Lo que es importante es que no se desconozca la existencia de este fenómeno cada vez más frecuente. Y tener bien claras las diferencias entre la automedicación y el uso médico racional. Las diferencias se expresan con claridad en situaciones concretas. La farmacología clínica tiene que ver con el estudio de los medicamentos y de cómo se puede mejorar el uso de estos. Hacer un uso racional y responsable de los medicamentos. La mayor parte de la farmacología clínica hoy día viene de la industria farmacéutica, son los medicamentos que aprobados por las agencias (FDA o EMA), ceden a la sociedad sus distintos medicamentos de los cuales se debe hacer un uso racional y responsable basado en la evidencia.

Es muy relevante reconocer que hace relativamente poco tiempo que se comprendió que tenemos un sistema endocannabinoide. Por lo tanto cuando surgen las discrepancias sobre los cannabinoides  es muy visible el tabú y el reparo que se pone al momento de hablar sobre esto. Estar en contra del sistema endocannabinoide es como estar en contra del sistema dopaminergico (dopamina). Nuestro cerebro, y prácticamente todo el organismo fabrican, contienen, utilizan, sintetizan las moléculas llamadas endocannabinoides. Aunque son estructuralmente diferentes a aquellos que se producen en las plantas, forma parte de un gran sistema de modulación que contiene los mismos órganos blancos de la marihuana recreativa o medicinal. En los medicamentos se estudian sus riesgos, sus beneficios, y su calidad. Es muy importante destacar que el efecto de los medicamentos se construye también socialmente, como se ha construido tanta marihuana recreativa, toxicológica y adictiva, esa construcción social ha formado el concepto que muchos tienen sobre ella.

En este momento es muy importante reflexionar y discutir, porque es un momento de mucha crisis del movimiento del medicamento basado en la evidencia. El conflicto de intereses juega un rol fundamental a la hora de discutir el tema respecto al uso de medicamentos en general; los psicofármacos en particular. Es necesario hacer acto de sinceridad, cuestionarnos si realmente se está usando la mejor evidencia y no alguna evidencia disponible en el uso de estos fármacos, por ejemplo. El uso de la marihuana viene sobre todo de la sociedad civil, y algunos médicos están “mirando hacia otro lado”. Lo primero que ha surgido ha sido que cuando se mencionan los temas vinculados al cannabis es el conocimiento de que no está separado del uso recreativo y que por ello tenga tanta aceptación. Es sabido que el perfil terapéutico de los medicamentos tiene que ver con el perfil farmacológico de la interacción, los receptores específicos y con el efecto placebo. A sabiendas de que la marihuana no es un  placebo, cabe afirmar que todo medicamento lo tiene, y la marihuana en aproximadamente un 30%. Es más, probablemente un porcentaje muy alto de los medicamentos que hoy se usan,todavía no tienen demostrado que sean diferentes al placebo. Cada informe que a veces surge con respecto a la marihuana medicinal es “el golpe”.

El gran problema visible es que el sistema cannabinoide es bastante diferente a aquellos sistemas endógenos que la medicina conoce desde siempre, tipo dopamina o serotonina, en donde hay vías específicas, núcleos específicos por el sistema de captación, entre otras cosas. Es otro sistema. Es incomparable a los ya conocidos. No se trata de neuroreceptores y neurotransmisores en el sentido tradicional. Son lípidos que provocan modificaciones a nivel de la membrana. “Personalmente creo que el conocimiento del sistema endocannabinoide y su vinculación con el resto de los sistemas conocidos aporta nuevos elementos para comprender la compleja trama que sustenta la salud y la enfermedad. Esto trasciende largamente las discusiones acerca de la marihuana y tiene que ver con el conocimiento humano y el avance de la medicina”. Reflexión del Médico psiquiatra Dr. Daniel Escanellas

EFECTOS MEDICINALES Y/O TERAPÉUTICOS

Los efectos medicinales y/o farmacológicos del cannabis que se encuentran comprobados son variables. Estos dependen del contenido y tipos de cannabinoides que produce la cepa o subespecie particular de la planta, así como de la combinación de sus otros componentes, los formatos utilizados para la elaboración de los preparados terapéuticos, además de sus vías de administración y dosificación.

Debido a que cada planta es distinta de otra, generando de esta manera una combinación única de compuestos, los efectos de cada subespecie difieren entre sí. A pesar de ello, de forma general, el uso medicinal del cannabis puede generar los siguientes efectos:

1- Sensación de euforia, relajación y sedación. 2- Efecto analgésico y antiinflamatorio. 3- Estimulación del apetito. 4- Reducción de náuseas y vómitos. 5- Efectos favorables sobre el tono muscular y la coordinación motora. 6- Disminución de la presión intraocular. 7- Acciones sobre el aparato respiratorio tales como dilatación de los bronquios. 8- Efectos cardiovasculares como hipotensión. 9- Efectos neumendocrinos como disminución de la liberación de distintas hormonas sexuales e incremento en la liberación de hormonas relacionadas con las respuestas al estrés. 10- Efectos inmunomoduladores: en dosis bajas estimula la respuesta del sistema inmunológico. En dosis altas las disminuye. 11- Efecto Antiproliferativo, es decir, impide el incremento de algunos tumores.

ENFERMEDADES SUSCEPTIBLES DE SER TRATADAS CON CANNABIS:

Adicciones/ Alzheimer/ Anorexia/ Ansiedad y Depresión/ Artritis y Artrosis/ Asma/ Cáncer/ Diabetes/ Dismenorrea/ Dolor/ Estrés postraumático/ Epilepsia/ Esclerosis múltiple/ Ela y lesión de la médula espinal/ Espasticidad/ Fibromialgia/ Glaucoma/ Enfermedades gastrointestinales (Crohn, colitis ulcerosa, colon irritable)/ Hipertensión/ Enfermedad de Huntington/ Inflamación/ Insomnio/ Lupus/ Migraña/ Náuseas y vómitos/ Osteoporosis/ Parkinson/ Prurito/ Psoriasis/ Síndrome de piernas inquietas/ TDAH, hiperactividad, TGD/ Tumores del Sistema Nervioso Central/ Síndrome de Tourette/ VIH- SIDA.

Agradecimiento a la Fundación Emecann (http://www.emecann.org.uy) y al Médico psiquiatra y Terapeuta Sistémico Dr. Daniel Escanellas ( Uruguay ).

De esta manera conocemos el mecanismo por el que el THC actúa en nuestro organismo conectándose a los *receptores CB1 y CB2 ubicados en la capa exterior de nuestras células. Los cannabinoides actúan como mensajeros químicos. El científico Mechoulam y su equipo se cuestionaban el por qué de un receptor específico en nuestro organismo para este tipo de molécula. Finalmente, en los años 90 descubren un cannabinoide que nuestro organismo segrega en forma natural; lo llaman Anandamida. Posteriormente se descubre otra molécula similar, la 2AG. Al día de hoy se sabe que la Anandamida forma parte de un sistema más amplio de comunicación intercelular en nuestro cuerpo. A este sistema, hasta entonces desconocido, se lo conoce como el sistema *endocannabinoide que está íntimamente relacionado con los procesos autorregulatorios de nuestro organismo como: el control de temperatura, el PH, o nuestro nivel de azúcar en sangre. Además interviene de manera vital en numerosos procesos de nuestro cuerpo: la coordinación motora, neuroprotección, control del dolor, y el apetito entre otros.

El sistema endocannabinoide ayuda a mantener el equilibrio entre las distintas funciones biológicas, proceso que se lo conoce como: homeostasis. El *THC y el *CBD son dos de los más de cien cannabinoides que la planta produce. El descubrimiento de los cannabinoides ha abierto un nuevo campo en la investigación de los procesos que regulan nuestro cuerpo. Se sabe que algunos cannabinoides tienen aplicaciones terapéuticas que los hacen de gran utilidad en el tratamiento del dolor, que administrado en dosis adecuadas ayudan a controlar la epilepsia, o que estimulan el apetito para pacientes en tratamiento por cáncer o VIH.

El cannabis ha acompañado al ser humano por milenios y esconde grandes propiedades más allá de su uso recreativo. Su papel clave para la comprensión del sistema endocannabinoide y su especial relación con la química de nuestro cuerpo lo hacen único.

*Cannabinoide: Esta palabra hace referencia a todas aquellas sustancias químicas, independientemente de su origen o estructura, que se enlazan con los receptores cannabionoides del cuerpo y del cerebro (endocannabinoides), y que tienen efectos similares a los producidos por la planta Cannabis Sativa SSP.

*Endocannabinoide: este término se refiere a los cannabinoides endógenos, es decir, producidos naturalmente por los mamíferos.

*CB1 y *CB2: Ambas siglas hacen referencia a los dos principales receptores identificados al día de hoy que forman parte del sistema endocannabinoide. Los receptores CB1 están principalmente ubicados en el sistema nervioso central y son los responsables de mediar procesos neuronales y de los efectos psicoactivos de ciertas sustancias. Por su parte los receptores CB2 están situados principalmente en el sistema inmunológico, al cual ayudan a regular. En contacto con los cannabinoides activan la producción de una serie de cambio dentro de las células, que le permiten al sistema endocannabinoide regular el buen funcionamiento de los procesos fisiológicos del cuerpo.

imagen1foto de cerebro

*THC: delta-9-Tetrahidrocannabinol conocido por su sigla, es el componente psicoactivo de la planta de cannabis más importante y abundante en las variedades clasificadas precisamente como psicoactivas. Las no psicoactivas conocidas como cáñamo, por normativa internacional deben tener menos de 1% de THC. Los cannabinoides con efecto psicoactivo son el THC, el cannabinol y el delta-8-THC, siendo el THC el más potente y abundante. La psicoactividad es el efecto buscado para el uso adulto o recreativo. Es el cannabinoide que genera las mayores polémicas en torno a la legalización del Cannabis por algunos de sus efectos tales como la alteración de la memoria y la percepción. Sin embargo, esto no es obstáculo para que se deban reconocer efectos terapéuticos muy importantes, dado que las mencionadas alteraciones dependen de las dosificaciones.

*CBD: Es el tipo de cannabinoide no psicoactivo, comparable con el CBG y el THCV. Es psicotrópico, es decir que tiene afinidad por el Sistema Nervioso Central donde ejerce su acción. El CBD antagoniza los efectos psicotomiméticos del THC. Si solo la cuarta parte de lo que los investigadores afirman sobre este cannabinoide es cierto, este descubrimiento puede tener un impacto tan grande en la medicina moderna como el descubrimiento de los antibióticos.

Con respecto a la planta de marihuana cabe destacar que existen tres variedades: Cannabis Sativa, Cannabis Indica y Cannabis Ruderalis, que entre sí no tienen diferentes características en cuanto a la composición de las sustancias que las alteran. Esto significa que son variedades de una misma planta.

Sativa: Esta subespecie es originaria de América, Asia y África. Se caracteriza por ser una subespecie de gran altura y poco follaje, con hojas alargadas y un período de floración más extenso que el de otras variedades. Su potencial medicinal genera los siguientes efectos: vigoriza, alivia el dolor, reduce las náuseas y estimula el apetito.

Indica: Esta subespecie proviene principalmente del sur de Asia y del subcontinente índico, de ahí su nombre. A diferencia de la variedad Cannabis Sativa, estas son plantas compactas y con mucho follaje, no alcanzan gran altura durante su crecimiento y poseen un período de floración corto; de seis a nueve semanas. Su potencial terapéutico genera los siguientes efectos: alivia el dolor y el malestar, reduce la ansiedad y el estrés, induce el sueño, ayuda a mitigar espasmos y convulsiones, reduce la inflamación y es un potente estimulante del apetito.

Ruderalis ha sido más utilizada con fines industriales, mientras que las otras dos han sido utilizadas con otras finalidades. Esta subespecie originaria de Europa y Asia, se caracteriza por ser un espécimen pequeño y con un período de floración corto, ya que a diferencia de las variedades índica y sativa, su período de floración no depende de los ciclos de luz o fotoperíodos. Es por ello que la subespecie Ruederalis ha sido utilizada para modificar la genética de las otras subespecies nombradas, produciendo así plantas híbridas conocidas como auto florecientes o “automáticas”, es decir, que tienen un ciclo de vida corto, de aproximadamente 10 semanas.

Cabe destacar que existe una subespecie llamada Híbridas (variedades de Cannabis con un componente genético diferente a su original). La larga historia de domesticación del cultivo de esta especie vegetal ha llevado a la cruza de diferentes variedades o cepas. De esta forma se ha logrado mezclar características distintas en las nuevas plantas híbridas, con variados porcentajes de cannabinoides como el THC o el CBD y diversas presencias de terpenos (moléculas aromáticas producidas por la planta). En la actualidad existe una gran variedad de cepas híbridas con múltiples combinaciones de características. Por lo general, las plantas de cannabis híbridas son buenas productoras de flores con altos porcentajes de cannabinoides y terpenos, lo que permite seleccionar cepas que se adecúan de mejor manera a las necesidades terapéuticas de la patología a tratar.

LA VISIÓN PARCIAL Y LA VISIÓN GENERAL

Parábola: Un ciego tocando cada parte de un elefante lo lleva a pensar que cada parte del animal representa a todo elelefante.

Esta parábola sirve para demostrar qué sucede con algo que no es visto en su complejidad; surge una visión parcial del fenómeno. Lo que ocurre es que se trata de un fenómeno más complejo. Para poder comprenderlo debemos utilizar criterios científicos y racionales; entender en su globalidad que el Cannabis tanto puede ser una sustancia adictiva como un medicamento. Que no es ni un veneno ni una panacea. Debemos usar criterios racionales que nos acerquen a la verdadera utilidad por ello es importante discriminar los diferentes usos que tiene este vegetal. Tenemos los usos industriales que hace muchos siglos se le dio, como por ejemplo el uso textil en la fabricación del hilo de cáñamo, cuerdas, las velas de las carabelas de Colón, etc. El uso en rituales en regiones como el Tíbet, Jamaica, o la India donde se utilizó para rituales religiosos.

Los más relevante aquí es discriminar el uso recreativo del uso medicinal. El uso recreativo es el uso adulto de una sustancia con finalidad puramente recreativa y con conocimiento de sus riesgos. Más allá encontramos el uso problemático que todos los psiquiatras conocen discriminado del uso recreativo pero en contacto con él. Por otro lado se puede hablar del uso medicinal y de la automedicación. En la automedicación entran en juego los criterios que la propia persona puede tener, que podrán ser menos o más ajustados a la realidad buscando un propósito medicamentoso. Lo cual genera algunos riesgos y también algunos beneficios. Hay posiciones divergentes con respecto a la automedicación. Lo que es importante es que no se desconozca la existencia de este fenómeno cada vez más frecuente. Y tener bien claras las diferencias entre la automedicación y el uso médico racional. Las diferencias se expresan con claridad en situaciones concretas. La farmacología clínica tiene que ver con el estudio de los medicamentos y de cómo se puede mejorar el uso de estos. Hacer un uso racional y responsable de los medicamentos. La mayor parte de la farmacología clínica hoy día viene de la industria farmacéutica, son los medicamentos que aprobados por las agencias (FDA o EMA), ceden a la sociedad sus distintos medicamentos de los cuales se debe hacer un uso racional y responsable basado en la evidencia.

Es muy relevante reconocer que hace relativamente poco tiempo que se comprendió que tenemos un sistema endocannabinoide. Por lo tanto cuando surgen las discrepancias sobre los cannabinoides  es muy visible el tabú y el reparo que se pone al momento de hablar sobre esto. Estar en contra del sistema endocannabinoide es como estar en contra del sistema dopaminergico (dopamina). Nuestro cerebro, y prácticamente todo el organismo fabrican, contienen, utilizan, sintetizan las moléculas llamadas endocannabinoides. Aunque son estructuralmente diferentes a aquellos que se producen en las plantas, forma parte de un gran sistema de modulación que contiene los mismos órganos blancos de la marihuana recreativa o medicinal. En los medicamentos se estudian sus riesgos, sus beneficios, y su calidad. Es muy importante destacar que el efecto de los medicamentos se construye también socialmente, como se ha construido tanta marihuana recreativa, toxicológica y adictiva, esa construcción social ha formado el concepto que muchos tienen sobre ella.

En este momento es muy importante reflexionar y discutir, porque es un momento de mucha crisis del movimiento del medicamento basado en la evidencia. El conflicto de intereses juega un rol fundamental a la hora de discutir el tema respecto al uso de medicamentos en general; los psicofármacos en particular. Es necesario hacer acto de sinceridad, cuestionarnos si realmente se está usando la mejor evidencia y no alguna evidencia disponible en el uso de estos fármacos, por ejemplo. El uso de la marihuana viene sobre todo de la sociedad civil, y algunos médicos están “mirando hacia otro lado”. Lo primero que ha surgido ha sido que cuando se mencionan los temas vinculados al cannabis es el conocimiento de que no está separado del uso recreativo y que por ello tenga tanta aceptación. Es sabido que el perfil terapéutico de los medicamentos tiene que ver con el perfil farmacológico de la interacción, los receptores específicos y con el efecto placebo. A sabiendas de que la marihuana no es un  placebo, cabe afirmar que todo medicamento lo tiene, y la marihuana en aproximadamente un 30%. Es más, probablemente un porcentaje muy alto de los medicamentos que hoy se usan,todavía no tienen demostrado que sean diferentes al placebo. Cada informe que a veces surge con respecto a la marihuana medicinal es “el golpe”.

El gran problema visible es que el sistema cannabinoide es bastante diferente a aquellos sistemas endógenos que la medicina conoce desde siempre, tipo dopamina o serotonina, en donde hay vías específicas, núcleos específicos por el sistema de captación, entre otras cosas. Es otro sistema. Es incomparable a los ya conocidos. No se trata de neuroreceptores y neurotransmisores en el sentido tradicional. Son lípidos que provocan modificaciones a nivel de la membrana. “Personalmente creo que el conocimiento del sistema endocannabinoide y su vinculación con el resto de los sistemas conocidos aporta nuevos elementos para comprender la compleja trama que sustenta la salud y la enfermedad. Esto trasciende largamente las discusiones acerca de la marihuana y tiene que ver con el conocimiento humano y el avance de la medicina”. Reflexión del Médico psiquiatra Dr. Daniel Escanellas

EFECTOS MEDICINALES Y/O TERAPÉUTICOS

Los efectos medicinales y/o farmacológicos del cannabis que se encuentran comprobados son variables. Estos dependen del contenido y tipos de cannabinoides que produce la cepa o subespecie particular de la planta, así como de la combinación de sus otros componentes, los formatos utilizados para la elaboración de los preparados terapéuticos, además de sus vías de administración y dosificación.

Debido a que cada planta es distinta de otra, generando de esta manera una combinación única de compuestos, los efectos de cada subespecie difieren entre sí. A pesar de ello, de forma general, el uso medicinal del cannabis puede generar los siguientes efectos:

1- Sensación de euforia, relajación y sedación. 2- Efecto analgésico y antiinflamatorio. 3- Estimulación del apetito. 4- Reducción de náuseas y vómitos. 5- Efectos favorables sobre el tono muscular y la coordinación motora. 6- Disminución de la presión intraocular. 7- Acciones sobre el aparato respiratorio tales como dilatación de los bronquios. 8- Efectos cardiovasculares como hipotensión. 9- Efectos neumendocrinos como disminución de la liberación de distintas hormonas sexuales e incremento en la liberación de hormonas relacionadas con las respuestas al estrés. 10- Efectos inmunomoduladores: en dosis bajas estimula la respuesta del sistema inmunológico. En dosis altas las disminuye. 11- Efecto Antiproliferativo, es decir, impide el incremento de algunos tumores.

ENFERMEDADES SUSCEPTIBLES DE SER TRATADAS CON CANNABIS:

Adicciones/ Alzheimer/ Anorexia/ Ansiedad y Depresión/ Artritis y Artrosis/ Asma/ Cáncer/ Diabetes/ Dismenorrea/ Dolor/ Estrés postraumático/ Epilepsia/ Esclerosis múltiple/ Ela y lesión de la médula espinal/ Espasticidad/ Fibromialgia/ Glaucoma/ Enfermedades gastrointestinales (Crohn, colitis ulcerosa, colon irritable)/ Hipertensión/ Enfermedad de Huntington/ Inflamación/ Insomnio/ Lupus/ Migraña/ Náuseas y vómitos/ Osteoporosis/ Parkinson/ Prurito/ Psoriasis/ Síndrome de piernas inquietas/ TDAH, hiperactividad, TGD/ Tumores del Sistema Nervioso Central/ Síndrome de Tourette/ VIH- SIDA.

Agradecimiento a la Fundación Emecann (http://www.emecann.org.uy) y al Médico psiquiatra y Terapeuta Sistémico Dr. Daniel Escanellas ( Uruguay ).

Un comentario en “Cannabis y Salud

  1. Pingback: TINTURA DE CANNABIS – Antonietta Gaudio

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