CANNABINOIDES Y ALZHEIMER

Según estudios sobre el crecimiento demográfico del planeta, para el 2030 la población mundial superará los 8.500 millones. Este crecimiento no se deberá al aumento de la tasa de natalidad sino, como afirman los expertos de la ONU, debido al aumento progresivo de la esperanza de vida.

En aquellos países en los que ya se vislumbra dicho crecimiento, el incremento en la incidencia de las enfermedades neurodegenerativas (entre ellas el Alzheimer) también va en aumento por estar directamente relacionado con el envejecimiento poblacional. Tal es el caso de Australia, Canadá, Estados Unidos, Japón y también la mayor parte de los países europeos.

Lo mismo sucede con la enfermedad de Parkinson, Huntington y otros trastornos neurodegenerativos. La conclusión es obvia: vivir más implica más posibilidades de sufrir uno de estos trastornos.

Las expectativas no son dramáticas solo para los países ya mencionados; la pirámide poblacional se invertirá también (según las previsiones de la Organización Mundial de la Salud) en el “Tercer Mundo”.

A nivel global la comunidad científica no está preparada para aplicar terapias efectivas para afrontar este reto que se avecina. A pesar de que las investigaciones,  desde hace muchos años, fueron planteadas con la necesidad de avanzar en este tema.

Miembros de la comunidad biomédica de España (citados en este artículo) afirman que la pérdida de neuronas en el sistema nervioso es un hecho difícil de resolver, porque se trata de células incapaces de replicar su ADN y de dividirse cuando alcanzan el nivel de neuronas adultas.

Las terapias actuales para el tratamiento de las enfermedades neurodegenerativas tienen como objetivo principal preservar las neuronas originales generadas durante el desarrollo del cerebro, o reemplazarlas de forma natural durante la vida del individuo, para asegurar el correcto funcionamiento de las diferentes estructuras cerebrales. Pero, hasta el día de hoy, no se dispone de ningún fármaco que cumpla con tal objetivo.

“La enfermedad de Alzheimer apenas tiene tratamientos paliativos (los pocos que existen son, además, poco eficaces) y como todos sabemos, no existe tratamiento alguno, no ya curativo, sino que modifique (siquiera mínimamente) el curso de la enfermedad. En este tan desolador panorama, compañías farmacéuticas muy poderosas han anunciado que detendrán totalmente (Pfizer) o significativamente       (Roche, Lilly y Merck) sus programas de terapias sobre enfermedad de Alzheimer para, se supone, centrarse en dolencias donde sus inversiones sean más productivas”. Dr. Manuel Guzmán Pastor (Madrid, España)

A raíz de dos descubrimientos importantes que datan de la década de los noventa, científicos israelíes( por un lado) demostraron que un compuesto con estructura cannabinoide pero que no se mimetiza con las propiedades del cannabis, podría tener efectos neuroprotectores frente al daño cerebral provocado por traumatismos. Por otro lado, científicos estadounidenses demostraron que algunos cannabinoides de origen vegetal tienen un aceptable perfil antioxidante (acción fundamental para combatir la degeneración celular).

A partir de entonces y hasta la actualidad se llevaron a cabo numerosos estudios con cannabinoides, tanto con los generados por la planta (fitocannabinoides) como con cannabinoides endógenos (los generados por el organismo), dirigidos a investigar su capacidad para preservar las neuronas y también las células gliales (células que principalmente funcionan de soporte de las neuronas) frente a numerosos tipos de agresiones que dañan su homeostasis (propiedad de los organismos para mantener una condición interna estable compensando los cambios en su entorno) e integridad.

Después de muchos años de investigaciones se puede afirmar que el sistema endocannabinoide es tan importante que su desregulación puede llevar a un mal funcionamiento y a la muerte celular, neurales o no neurales.

Lo más importante posiblemente sea que los cannabinoides poseen una acción neuroprotectora de amplio espectro, comparados con otro tipo de agentes neuroprotectores. Preservan y rescatan las neuronas en situaciones que comprometen su supervivencia.

Los científicos también intuyen que a futuro podrían ser capaces de activar procesos de neurorreparación a través de tratamientos con cannabinoides que actúen sobre los elementos presentes en estas células.

Los cannabinoides poseen la capacidad de preservar y rescatar las neuronas en situaciones que comprometen su supervivencia.

Nos podemos cuestionar si se puede ampliar este potencial con beneficios en la reparación del tejido dañado. Y la respuesta es que a pesar del limitado conocimiento que la comunidad científica posee en la actualidad, sobre los procesos de recambio celular en el cerebro adulto (partiendo de la capacidad de generar nuevas neuronas que tienen los pocas zonas neurogénicas que hay en nuestro cerebro), hay algunas evidencias experimentales que permitirían avanzar hacia una respuesta positiva, y si eso se confirma, esta sería otra de las ventajas importantes que pueden aportar los cannabinoides en comparación con otros tipos de agentes neuroprotectores.

imagen1foto de cerebro

“Hoy sabemos que los receptores CB1 y CB2, así como otros elementos del sistema endocannabinoide, están presentes en las células precursoras neurales y en los progenitores de oligodendrocitos, células que se sabe que son esenciales para el recambio natural de las neuronas y de las células gliales que se deterioran durante la vida y necesitan ser sustituidas. También sabemos que la presencia  de ambos receptores y otros elementos endocannabinoides en estas “células madre neurales” podría tener que ver con su posible participación en los procesos de proliferación, maduración y diferenciación de estas células precursoras, procesos que son necesarios para llevar a cabo la reparación y el reemplazo de las células dañadas, especialmente de neuronas. Por tanto, aunque todavía hay un importante camino a recorrer en esta cuestión, se intuye que podríamos ser capaces de activar en un futuro estos procesos a través de tratamientos con cannabinoides que actúen sobre los elementos presentes en estas células precursoras”. Dr.Javier Fernández Ruiz (Madrid, España).

El presente artículo está basado en un informe escrito por el Dr. Javier Fernández Ruiz, Doctor en Ciencias Biológicas. Catedrático en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid. Investigador del potencial terapéutico de los cannabinoides en enfermedaes neurodegenerativas. Miembro del Instituto Universitario Complutense de Investigación en Neuroquímica. Y más acreditaciones.

El Dr. Manuel Guzmán Pastor es Doctor en Ciencias Biológicas. Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular en la Facultad de Ciencias Biológicas en la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Instituo Universitario Complutense de Investigación en Neuroquímica. Actualmente es el presidente de la International Association for Cannabinoid Medicines.

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