DROGAS

Perros jugando póker
“Perros jugando al póker”. Cassius Marcellus Coolidge

El 5 de marzo del 2019, varios medios de prensa dieron a conocer el informe 2018 de la JIFE ( Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes) órgano de la ONU, que expuso entre otras cosas que «…el cannabis es una droga perjudicial para la salud, especialmente de los más jóvenes, y se ha asociado con la pérdida de la memoria y la atención o incluso con la aparición de trastornos psicóticos». Destacándose además que dicho órgano acusó a Uruguay, Canadá y varios Estados de los Estados Unidos de: «poner en peligro la aplicación de la normativa internacional al aprobar leyes que permiten la venta de cannabis para fines recreativos […] Según la normativa internacional, el uso de cannabis está limitado a fines médicos y científicos».

Estas afirmaciones tuvieron lugar a raíz de la reunión para la que JIFE fue convocada por la OMS (Organización Mundial de la Salud), que tenía como objetivo una reforma que reclasificaría el estatus del cannabis. Lo que habría implicado quitar a la marihuana de la misma lista (4) que ocupan las drogas como el opio, la cocaína, y la heroína, entre otras; dado que no existe ningún documento sea, histórico o actual, que constate si quiera una muerte por sobredosis de cannabis.

La OMS, realizó una revisión crítica de todos los documentos y estudios científicos que se han publicado en los que se constatan tanto los beneficios terapéuticos como los efectos secundarios que esta droga puede generar. De los cuales se desprende (entre otras cosas) que un exceso de THC (Tetrahidrocannabinol) puede inducir al estado psicótico, dependiendo de cada persona (proclive a desarrollar o no dicho estado).

Se revela también que el CBD  (Cannabidiol) no es psicoactivo y, actúa como modulador del THC. Es por eso que los aceites de cannabis deben contar con la medición de la relación THC/CBD, ya que dependiendo del porcentaje de cada uno de estos fitocannabinoides el aceite es más o menos psicoactivo, por lo que puede ser indicado para tratar diferentes tipos de patologías.

*THC / **CBD: Dos compuestos orgánicos (fitocannabinoides) que activan los receptores cannabinoides en el organismo de los mamíferos. Se destacan de entre los más de cien que la planta de cannabis posee.

Aún así, y luego de la revisión crítica y objetiva sobre las propiedades medicinales que la OMS realizó respecto al tema, la resolución de la reunión fue postergar para el año 2020 la consideración de rever el nivel del estatus del cannabis medicinal.

DEFINICIONES DE DROGA

«Sustancia química capaz de alterar el sistema nervioso central de quien la consume» (OMS).

unnamed
El día 8 de abril de 2019 buscando simultáneamente con las palabras “definición”, “droga”, “Wikipedia”, desde un navegador ubicado en Uruguay y otro en España, el resultado fue el que se muestra a continuación y que evoca al proverbio chino: “Una imagen vale más que mil palabras”.

Antes de aparecer leyes represivas, la definición generalmente admitida era la griega. Phármakon es una sustancia que comprende a la vez el remedio y el veneno; no una cosa u otra, sino ambas a la vez. Así lo aseveró también Paracelso: «Nada es veneno, todo es veneno: la diferencia está en la dosis».

En Uruguay (desde que se popularizó el uso del aceite de cannabis medicinal), muchos pacientes expresan el temor a convertirse en adictos a la terapia con fitocannabinoides, porque identifican al cannabis solo con droga recreativa. Del mismo modo muchos médicos se manifiestan en contra del uso de tal aceite, pero a favor de las drogas psicoactivas que produce la industria farmacéutica. Tal es el caso de las benzodiacepinas y sus análogos que hoy (como píldora) sin lugar a dudas, predomina en la psicofarmacología legal. Los compuestos de este grupo de drogas se pueden ver escritos debajo de su nombre comercial: Clonazepam, Lorazepam, Estazolam, Triazolam, Zolpidem, Flurazepan, Eszopiclona ,etc.

En el boletín farmacológico de Octubre de 2017 emitido por el Departamento de Farmacología y Terapéutica del Hospital de Clínicas de Montevideo se manifiesta que entre setiembre y diciembre del año 2012 se recabaron datos respecto a las benzodiacepinas. Se analizaron 148 encuestas, 50 fueron contestadas por psiquiatras y 98 por internistas, que «corresponden a 10% y a 13% de los existentes respectivamente, a la fecha en Uruguay». La Benzodiazepina más prescripta por los psiquiatras fue clonazepam, seguida por alprazolam y lorazepam. Y por los internistas alprazolam, seguida por diazepam y clonazepam.

«El tiempo de prescripción de la benzodiacepina referida como la más frecuentemente utilizada fue muy variable entre los encuestados, desde días a años. Del total, el 7% la prescriben por años. La dosis promedio de alprazolam fue 1.5mg/día, con un rango entre 0,25-4 mg, y para clonazepam fue 2,6 mg/día con un rango entre 1 a 6 mg». Se destaca además que: «…el 13% nunca prescribe benzodiazepinas por más de 4 meses». Y continúa, «los psiquiatras encuestados prescriben mayormente clonazepam y los internistas prescriben con mayor frecuencia alprazolam». En dicho informe se destaca que el alprazolam  es una benzodiazepina que posee «elevado riesgo de generar dependencia en compración con otras»[…] y que «…El grupo de psiquiatras encuestados preferían indicar clonazepam, aunque su mayor vida media expone al paciente a mayor acumulación y mayor posibilidad de efectos adversos cognitivos».

Para finalizar la referencia a éstas drogas, es de destacar que los pacientes que inician un tratamiento con esta clase de fármaco ignoran (salvo raras excepciones), que lo que van a comenzar a ingerir es una sustancia que si se utiliza por un período de más de tres meses genera trastornos cognitivos tales como estados de confusión o alteración en la memoria, o/y cambios de humor, aumento de riesgo a padecer accidentes tránsito (entre otros), y por último que genera tal dependencia que lograr dejarla es un problema. Además de que la sobredosis provoca la muerte.

Dentro de cualquier tipo de definición de droga encajan las benzodiacepinas, así como también las bebidas alcohólicas, la cocaína (también en su forma de crack o pasta base), la heroína, la nicotina, el opio, opiáceos (morfina y codeína), etc. Existe un consenso que revela que las drogas que generan mayor adicción son (en orden de mayor a menor): la heroína, la cocaína, la nicotina, el alcohol y, las benzodiacepinas.

Citando nuevamente lo expresado por la JIFE respecto a que «el cannabis es una droga perjudicial para la salud», cabe destacar que las bebidas alcohólicas (de venta libre en Uruguay para mayores de 18 años), se encuentran dentro del cuarto puesto del rango de las cinco drogas más adictivas; que también puede provocar (dependiendo de quien la ingiera) el estado psicótico. Los informes revelan que mueren seis personas al día por intoxicación en Estados Unidos. La intoxicación por alcohol es causada por el consumo de grandes cantidades en poco tiempo (atracón); los niveles de alcohol en sangre se elevan a tal extremo que las áreas del cerebro que controlan la respiración, el ritmo cardíaco y la temperatura corporal, pueden dejar de funcionar. Por año 250 mil personas fallecen causa del cáncer de hígado que éstas bebidas generan. Al igual que la nicotina, acceder al alcohol no supone un problema en nuestra cultura. Lo que sí lo supone es enfrentar el síndrome de abstinencia que ocasiona el lograr liberarse de la dependencia y que generalmente se plantea cuando aparece una enfermedad.

Tres de las cinco drogas que ocupan los primeros puestos a nivel de adicción mencionadas en éste artículo, se venden ante los ojos de cualquiera que se acerque al lugar apropiado a la hora de tomarse un relax, ya sea solo o entre amigos. Fumar un cigarro y tomar “un trago” de Whisky con Coca-Cola bien frío parece ser una mezcla agradable, y las sustancias que la componen…

«De la piel para adentro empieza mi exclusiva jurisdicción. Elijo yo aquello que puede o no cruzar esa frontera. Soy un estado soberano, y las lindes de mi piel me resultan mucho más sagradas que los confines políticos de cualquier país» (Anónimo).

Bibliografía

Escohotado, A. (1995). Aprendiendo de las drogas: usos y abusos, prejuicios y desafíos. Anagrama.

Ohler, N. (2017). High Hitler: las drogas en el III Reich. Crítica México.

Agradecimientos

Lic. Gustavo Robaina (Magíster en Gestión y Políticas Públicas).

Dra. en Medicina Julia Galzerano (VP Soc. Uruguaya de Endocannabinología).

Actualización: Finalmente el Cannabis ha dejado de pertenecer al grupo de las drogas pesadas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s